El portear muchos lo entenderán como una moda, pero nada más lejos de la realidad, es una necesidad. Realmente es un acto ancestral.

Tenemos que tener en cuenta que cuando un bebé nace, normalmente a los 9 meses de gestación, realmente no está del todo desarrollado y necesita unos 9 meses fuera del útero para completar el desarrollo.

La postura correcta que adopten en el portabebés debe ser una postura que respete la evolución en cada momento.

Un recién nacido mantiene la postura fetal, con la espalda en forma de C y las rodillas flexionadas más arriba de las caderas. Alrededor de los 3 meses ya mantiene la cabeza. Sobre los 8 o 9 meses ya tiene control de la espalda y sobre los 12 meses el bebé ya se sostiene en pie y empieza a caminar. La columna ya se parece a la de un adulto. A continuación se puede ver gráficamente la evolución de la columna vertebral de un recién nacido:

Es muy importante saber que cuando hablamos de portabebés ergonómicos no sólo nos estamos refiriendo que sea ergonómico para el bebé, que respete su postura natural y su correcto desarrollo sino también para la comodidad del porteador.

Un buen portabebés debe reunir una serie de requisitos:

-Se debe adaptar tanto al bebé como al porteador.

-Debe tener una gran superficie para poder repartir el peso correctamente.

-Debe tener soporte para la cabeza, sobretodo en caso de recién nacidos, si son mayores también se aconseja en el caso que estén dormidos.

-El peso se debe repartir con tiras anchas y regulables para el porteador y repartirlo en los hombros y cintura.

-Respetar la postura natural del bebé con la C de la espalda y las piernas más altas que la cadera.

-En cuanto al material utilizado debería ser un tejido transitable, resistente, materiales naturales, puesto que estarán en contacto con la piel del bebé.

Las posiciones que se pueden adoptar son delante (de pie o estirado), cadera (de pie) y espalda (de pie o estirado). Aunque delante y espalda permite posiciones estiradas, siempre es mejor de pie.

Nunca se aconseja que el bebé mire hacia delante, puesto que así pierde por completo su postura natural, no tiene soporte para la cabeza, no hay tanta conexión entre porteador y bebé, el bebé tiene sobre estimulación y estrés.

Para el porteador tampoco es ergonómico puesto que lleva el peso mal repartido.

El portabebés no ergonómico no respeta la postura natural del bebé ya que hace que su espalda quede recta y el peso recaiga en los genitales. Las piernas las lleva colgando. La posición que suelen llevar es demasiado baja respecto al porteador con lo que hace que lleve al bebé demasiado separado, no se reparte bien el peso y no mantiene contacto visual.

Displasia de cadera